CONSTRUCCIóN iGNíFUGA
A pesar de la no existencia de construcciones del todo ignifugas existen posibilidades de hacer las edificaciones resistentes a las llamas y su difusión con la utilización de distintos materiales a la hora de la construcción.
El término ignífugo hace referencia a preservar contra el fuego. A pesar del uso de materiales que no inducen combustión los elementos utilizados en la construcción suelen sufrir daños como cualquier material común o combustible; en una edificación cualquiera, construido con la unión tanto de hormigón como acero o yeso tiene toda posibilidad de ser afectado por un incendio a pesar de que el mismo no ocurra en dicha edificación ya que la llama puede expandirse.
Para evitar la difusión del fuego se requiere aislar las diferentes áreas de las edificaciones, ya sean escaleras, muros, ascensores, entre otros, además de permitir a las puertas cerrarse y la estructura dominante debe resistir al menos unas tres horas en caso de incendio.
Otro punto a tomar en cuenta es el tipo de material interior que se coloca en la edificación ya que ciertos elementos tienden a expedir sustancias venenosas al entrar en contacto con las llamas haciendo combustión.